Cogimos a un actor. nos inventamos un personaje: el joven italiano Alessio Brenna. Y le hicimos una carpeta de trainee.
Luego, creamos una excusa: venía a españa a buscar trabajo porque se había echado una novia madrileña. y le conseguimos entrevistas con los mejores directores creativos del país.
Armado sólo de un ordenador con webcam, varios famosos anuncios copiados y mucho morro, logró engañar y hacer reír a los más grandes de españa.